Mediasuela, el retorno del pirata
“–Quien quiera seguirme, que lo haga. Quien crea en la libertad, en la fidelidad y en la honra, que me siga. Que se corte la palma de la mano y que una su sangre a la mía en este palo mayor. ¡Soy Santiago Mediasuela!
¡ Y juro que ningún rey, ningún señor, ninguna ley ni ninguna fe, ninguna patria ni ninguna bandera habrán de anteponerse jamás a la libertad de un hombre!
–¡Yo te sigo! –gritó Sofía cortándose su palma y uniendo su sangre a la mía en el mástil.
–¡Y yo! Soy Vicente Sagarmendía. Y allá donde vaya el pirata Santiago Mediasuela, allá que irá mi quehacer, mi fortuna y mi fidelidad”.
Santiago Mediasuela es una novela de piratas. También, de humor. Ambos ingredientes –la aventura y la sonrisa– desarrollados a lo largo de una peripecia vital y geográfica. Situaciones disparatadas, tiernas, trágicas y ocurrentes se suceden a gran ritmo desde que Mediasuela abandona el pequeño pueblo valenciano en el que reside, XATIVA, para contratar tripulación, con asaltos, robos, enfrentamientos espada al aire, milagrosas sanaciones y cómicas escenas a bordo de los más caóticos navíos.
Mikel Alvira se embarca de nuevo y nos descubre, página a página, la identidad del protagonista, la de su estupenda esposa, Sofía, y la de cuantos se ven involucrados en la singladura, como Vicente Sagarmendía, Guanchito o el mismísimo Felipe V, en un tono ágil, accesible, repleto de recursos y con el genuino estilo que ya disfrutamos en otro libro de esta saga, El pirata Santiago Mediasuela llega a XATIVA, y en la novela histórica Fraile a la Carta.












