educación divergente

¿Por qué cuesta tanto entender que un sistema del XIX no es válido para destinatarios del XXI con profesionales del XX?

El siglo en curso va a precisar emprendedores con nuevas habilidades y, sobre todo, con nuevos mecanismos de pensamiento. Ciudadanos flexibles, capaces de trabajar en equipo y en continuo aprendizaje. Se acabaron los departamentos estancos. Es el fin de la información como un absoluto.

¿Qué papel juegan las emociones en todo esto? ¿Sabemos enseñar; sabemos que aprendan? ¿Qué cabe esperar de una nueva ley de educación? ¿Y si nos atrevemos a educar como dicta el sentido común y dejamos de lado los papeles? ¿Realmente hacemos niños o adolescentes felices?

O aceptamos que el mundo es líquido o la educación continuará anclada en los viejos esquemas. Y para ello, no se trata de qué o cómo enseñamos sino de qué y cómo se aprende. No se trata de saber (memorizar información), sino de desarrollar las inteligencias propias (eso que se llaman competencias en el Sistema Educativo); esto es, se trata de hacer personas competentes, seguras, autónomas y con altos grados de autoestima, cuestiones que el paradigma actual solo mantiene en su extensa burocracia.

Mikel Alvira tiene una trayectoria de más de veinte años en órganos de gestión,dirección y decisión, pero, sobre todo, con una opción personal decidida por la educación al margen de lo educativo. Eso es lo que él llama educación divergente.

Crítico con el sistema educativo actual y con los principios metodológicos habituales, aboga por la educación entendida como acompañamiento, superando la mera instrucción y militando la inclusión, la emoción y los vínculos como marcos imprescindibles para educar. En colegios, sí; en aulas, sí; en la realidad que tenemos, sí. Pero con otras claves.

Licenciado en Historia por la Universidad de Deusto, ha impartido clases en esta misma institución durante trece años, tanto en Filosofía y Letras como en el Instituto de Estudios de Ocio, en equipos de docencia, investigación y relaciones con universidades de USA. Asimismo, lleva veinticinco años como profesor en Enseñanzas Medias, donde ha desarrollado su labor como docente en Bachillerato y ESO, así como en Proyectos de Refuerzo Educativo Específico y Diversificación Curricular, además de ocupar puestos de responsabilidad en Dirección. Formado en innovación metodológica, lleva varios años colaborando activamente con Innovación Educativa del Gobierno Vasco (Berritzegune), con la agencia vasca de calidad Euskalit (en donde ha sido evaluador en procesos de gestión integral) y con centros educativos en los que requieren su asesoría.

Alvira cree en los vínculos como herramienta educativa, entendiendo que el currículo es la excusa para ayudar a cada alumno a desarrollar sus capacidades. Habitual de foros, cursos y encuentros, el valor añadido de Alvira es su capacidad para comunicar y la pasión con la que transmite.

Puede leerse más sobre sus ideas en el periódico EL MUNDO (suplemento ZEN) y en la revista INED21