La medida es la persona

No hay otra unidad de medida en la que crea más. Solo con la persona como eje, la actividad encuentra razón de ser. Podemos medir, podemos evaluar y calificar, podemos tomar el pulso  con indicadores cuantitativos, podemos recoger los datos en gráficas… pero serán solo eso, datos; solo guarismos si la persona no está presente. 

Creo en la calidad, igual que creo en la Historia, en el Arte, en el aula y la innovación. Creo en la creatividad, por supuesto, y la desarrollo con toda mi energía. Creo en la empresa como creo en el individuo. Creo en todas y cada una de las posibilidades que hemos generado para descifrar el mundo. Pero pienso que solo merece la pena si tomamos a la persona como motivo y conclusión.

Y cuando hablo de persona, hablo de sus emociones y de la gestión de las mismas; hablo de las relaciones y las redes, de las sinergias y de la consecución de la felicidad.


 

Mikel Alvira acompaña a particulares y organizaciones en su gestión del cambio y en el logro de objetivos, usando como herramienta la palabra. Como él dice, “palabras dichas y palabras escuchadas, que por algo soy escritor”. Su pasión por comunicar y su visión del mundo, al que califica de “mundo líquido, excitante y controvertido”, le llevan a participar en foros de decisión y divulgación, siempre con el denominador común de lo humano sea cual sea el tema que aborde.

Si quieres saber más, contar con él, acercarte a su visión, invitarle a tu organización o compartir camino, ponte en contacto mediante comunica@mikelalvira.com. Solo quien se arriesga cruza la mar.